Nos creemos todo lo que vemos en televisión, escuchamos en la radio o leemos en Internet sin someterlo a la más mínima crítica, todo vale y todo es bueno.
Yo he visto imágenes de una actuación policial muy severa por la que creo que se deben pedir explicaciones (ojo que a lo mejor hay justificación, yo no lo sé porque no estuve allí). Yo he escuchado al jefe de la Policía de Valencia referirse a los manifestantes como enemigos y creo que es una postura muy equivocada por la que hay que pedir explicaciones. Pero de ahí a pretender utilizar eso a cualquier precio en pos de no sé que revolución que no sé que ideales sigue y que no tengo la más mínima idea de que fundamento tiene, hay más que un paso, y sobre todo más que un paso peligroso.
Todavía recuerdo, en pleno auge del felipismo, las carreras de estudiantes en la puerta de mi casa en Salamanca delante de la policía armada con escopetas de pelotas de goma varios días. Afortunadamente la escala de violencia esta vez no ha llegado a tanto. La violencia sólo genera violencia y el sensacionalismo, ignorancia.
Un poco de sensatez y rigor, por favor. Ningún tipo de abuso tiene justificación; ni el de las porras ni el de los tirachinas con bolas de acero. El Cuerpo Nacional de Policía es una institución básica del estado de derecho que nos protege y que tiene que tener su control como todas las instituciones. Y si no hay justificación para la reacción violenta que se ha producido se deben depurar responsabilidades, pero si hay motivación (y no digo ni que haya ni que no) es un cuerpo de seguridad que no solo puede, sino que debe usar la fuerza.
Es triste pero recuerdo las palabras de Unamuno a Millán Astray :"venceréis, pero no convenceréis". Tengo la impresión que el rodillo de la necesidad de inmediatez nos está dejando simplemente sin gente a la que convencer, porque no se pone nada en duda, no hay tiempo para el rigor, ni mucho menos para el análisis. Y eso más que triste me resulta preocupante.
Por favor, un poco de responsabilidad y rigor en las comunicaciones; si es que la dictadura de la inmediatez nos lo permite.
