martes 21 de febrero de 2012

La Dictadura de la Inmediatez

Vivimos en una era en la que todo tiene que tener una respuesta inmediata. Todo está a nuestro alcance a unos segundos de ADSL y lo que tarda minutos es demasiado lento. En ese entorno no se puede tener rigor, no cabe el pensamiento (sea de la ideología que sea), se ahoga la crítica y no hay la más mínima oportunidad para la reflexión.

Nos creemos todo lo que vemos en televisión, escuchamos en la radio o leemos en Internet sin someterlo a la más mínima crítica, todo vale y todo es bueno.

Yo he visto imágenes de una actuación policial muy severa por la que creo que se deben pedir explicaciones (ojo que a lo mejor hay justificación, yo no lo sé porque no estuve allí). Yo he escuchado al jefe de la Policía de Valencia referirse a los manifestantes como enemigos y creo que es una postura muy equivocada por la que hay que pedir explicaciones. Pero de ahí a pretender utilizar eso a cualquier precio en pos de no sé que revolución que no sé que ideales sigue y que no tengo la más mínima idea de que fundamento tiene, hay más que un paso, y sobre todo más que un paso peligroso.

Todavía recuerdo, en pleno auge del felipismo, las carreras de estudiantes en la puerta de mi casa en Salamanca delante de la policía armada con escopetas de pelotas de goma varios días. Afortunadamente la escala de violencia esta vez no ha llegado a tanto. La violencia sólo genera violencia y el sensacionalismo, ignorancia.

Un poco de sensatez y rigor, por favor. Ningún tipo de abuso tiene justificación; ni el de las porras ni el de los tirachinas con bolas de acero. El Cuerpo Nacional de Policía es una institución básica del estado de derecho que nos protege y que tiene que tener su control como todas las instituciones. Y si no hay justificación para la reacción violenta que se ha producido se deben depurar responsabilidades, pero si hay motivación (y no digo ni que haya ni que no) es un cuerpo de seguridad que no solo puede, sino que debe usar la fuerza.

Es triste pero recuerdo las palabras de Unamuno a Millán Astray :"venceréis, pero no convenceréis". Tengo la impresión que el rodillo de la necesidad de inmediatez  nos está dejando simplemente sin gente a la que convencer, porque no se pone nada en duda, no hay tiempo para el rigor, ni mucho menos para el análisis. Y eso más que triste me resulta preocupante.

Por favor, un poco de responsabilidad y rigor en las comunicaciones; si es que la dictadura de la inmediatez nos lo permite.

 

martes 14 de febrero de 2012

domingo 12 de febrero de 2012

Decencia indecente

Dicen que es una indecencia presumir de los que otros carecen; es por eso que, en los tiempos que corren, no se me ocurre mayor indecencia que tratar de ser decente... ya no hablemos de serlo, claro está.

martes 7 de febrero de 2012

CAMPEÓN

Hoy he escuchado la voz del que se sabe inocente. He visto la mirada del honrado al que el poderoso humilla por placer. He luchado con el pundonor del valiente despechado que va con la verdad por delante. Pero sobre todo, me he sentido orgulloso de ser compatriota de Alberto Contador.

Hoy también me he sentido insultado. Pero eso es harina de otro costal, pues sólo hace daño el que puede y sólo insulta el que está falto de otros recursos.

jueves 26 de enero de 2012

Digno de importancia

El pan bien tostado, un chorro corto de aceite, fiambre del bueno y como resultado la primera cosa importante después de doce horas de trabajo.



miércoles 14 de septiembre de 2011

Invasión

Al mirar por la ventana no pudo evitar pensar cuántas de las citas de su agenda no tendrían ya nunca lugar.


domingo 4 de septiembre de 2011

La mesa más redonda del café de Nicanor

La última mesa del último bar en el que aún se puede fumar, incluso inundar todo de humo.
El último rincón del planeta en el que nadie juzga al que se rellena el vaso.
El último reducto de gente en el que se agradece, con una sonrisa, una mirada extraviada al escote... o al paquete.
Porque entre vicios canallas surgen los instintos más básicos y las más lúcidas verdades.
Porque entre iguales que se sienten iguales el respeto es más que una norma, una razón de ser.
Os convoco a compartir asiento, copas, demagogias, mentiras como puños, y verdades piadosas en la mesa más redonda del café de Nicanor.

Eso sí antes de tomar asiento hay que apuntarse a cuenta la ronda corriente.


martes 31 de mayo de 2011

Yo, ese mi otro palíndromo de mí mismo.

"Ese otro que siempre está del otro lado de uno; sea cual sea el lado del que uno se encuentra."
Serrat en referencia a Tarrés.




Al otro lado espejo esperaba una corona más. Con furia golpeaba el cristal. Con tanta furia llegó a golpear que consiguió que su ego, el ego del álter ego, en el lado libre intuyera su realidad ahí encerrado y se acercara, al principio con dudas, luego receloso, al final enojado, al mismo borde del otro lado del espejo.

Frente contra frente, separados por un cristal, sin verse pero siendo más conscientes que nunca de su propia existencia, se miraban con furia, con rabia contenida en un lado, con contención rabiosa de ira en el otro. Al fin podría decirle lo que tanto tiempo le gritó encerrado al otro lado. Al fin podría hacer realidad su sueño. Al fin... su ego del mundo real habló.

-¿Y tú me llamas cobarde? ¿Y tú te crees en condición de aconsejarme? ¿Tú que prefieres descargar tu ira contra el frágil espejo que une nuestras realidades y así creerte encerrado en lugar de darte la vuelta y afrontar tu propia realidad?

Y dio media vuelta. Y descubrió un sillón vacío. Un sillón que sentía que tenía que estar ocupado. Y comprendió el tiempo perdido y la lección aprendida. Y salió en su busca, en busca de la chica de la corona que tenía que llenar el vacío de aquel sillón.




...A este lado del espejo el ego del álter ego sonrió; también había aprendido una lección. Ya sería siempre ese otro que siempre está del otro lado de uno; sea cual sea el lado del que uno se encuentra.Enlace

sábado 5 de marzo de 2011

Porque no necesito un porqué

Porque incluso cuando estás lejos me siento acompañado.

Porque deja de girar el mundo cada vez que me besas.

Porque encuentro cada día en tu costado mi mejor trinchera.

Porque mi vida ya solo tiene sentido si la vivo tu lado.