Extraño
A Ceci. Por extrañar que no quede. Hoy me puse el primer CD de Amaral y empecé a extrañar muchas cosas de mis últimos tiempos en Salamanca y me acordé de Ceci y de cómo ahora que ha vuelto de viaje extraña mucho todo lo de allá. Lo malo de tanto extrañar es que al final te terminas extrañando a ti mismo. Eso y que si extrañas no haces otra cosa, y entonces ¿qué vas a extrañar mañana? En cualquier caso y por puro y simple ejercicio de desahogo personal (y de rivalidad, a ver si va creer Ceci que puede extrañar más que yo), aquí va a bote pronto todo lo que me pasa por la cabeza y que extraño, así, sin orden. Sólo espero que el inconsciente no me traicione y que no aparezca mi nombre en la lista. Aunque bien pensado, ¿qué es esta lista sino yo? La tardes de balón y de guerras de agua en el parque Picasso. La piscina. Las meriendas en el río. Un R12. Merendolas en clase. El primer día de vacaciones. Acampadas. Olor a hierba húmeda. Noches estrelladas. Guitarras en torno al fuego. Caminata...