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Mostrando entradas de julio, 2007

Magnolia

Eso que está ahí bien adentro, que te corroe las entrañas. Eso de lo que te acuerdas en cuanto no tienes nada en que pensar. Eso que que te quita el sueño y no te deja descansar bien. Lo que tira fuertemente de las comisuras de tus labios hacia abajo Lo que se aferra a tu nuca para que no des un bacio , finocchio . Lo que se agarra a tu culo como una garrapata y no te deja moverte de la silla. Aquello te ata a la cama y apenas te permite de que te des media vuelta. Lo que te sorbe tu "mojo" ( Stvmaister esta va por ti). Lo que piensa ese cabrón que te mira de reojo desde el otro lado del espejo. Lo que te impide decir que no cuando no quieres decir sí y te obliga a si cuando quieres decir sí. La cerradura de la caja que esconde la llave del cofre que contiene la pala con la que desenterrar el cryptex que guarda tu felicidad. No, it 's not going to stop till you wise up . Que no tengan que llover ranas para que te des cuenta de lo que eres capaz. "Mag

Here in Salamanca, Spain

¡Qué pena! Con lo bonita que es y que se hayan tenido que montar una réplica en México . En fin, qué no podría decir yo de mi Plaza Mayor, pues eso nada, no podría decir nada porque lo podría decir todo. Mira que estos yankis acordarse de nosotros para cargarse al Presidente, así con mayúscula porque cómo es el presidente del mundo libre pues... Al menos se han acordado de nosotros y de eso debemos estar orgullosos. De hecho le voy a proponer al alcalde que monte una buena cabalgata el día del estreno, todos vestidos de charritos y cantando algo así.. "americanos..." en fin. Digo yo que si el cine español se ve tan poco y el cine americano recauda tanto... ¿Será porque los exhibidores son unas malas personas que sólo piensan en tener un negocio para sacarle el máximo dinero posible? (¡Hay que ver cómo está el país! ¿cómo puede alguien pensar en tener un negocio para sacarle el máximo dinero?). O ¿quizás es que los españoles no sabemos hacer cine sino solo guarradas o ñ

Todo tiende a máximo desorden y mínima energía

La fuerza con la que las olas de los mares batirán las costas durante los próximos quince siglos. Las ganas con las que de niño bajabas corriendo las escaleras para ir a jugar al parque. Toda la rabia que era capaz de destilar tu cuerpo si te ganaban todas las canicas, los cromos... La ilusión con la que abriste ese regalo. La impaciencia con la que lo esperaste. La pena cuando lo rompiste. La capacidad de destrucción que tenían tus puños cuando luchabas contra los malos. La inmensa capacidad de cura que tenían tus manos cuando rescatabas a los buenos. Todo lo que tenía cabida en tu imaginación que apenas usaste al quince por ciento. Las mil y una buenas intenciones con las que al comienzo de cada curso ibas a estudiar a diario. La presión que encogió tu estómago cuando diste, y te dieron, aquel beso en ese instante, en ese lugar. Ese sentimiento que ahora estás rememorando como si lo volvieses a sentir por primera vez. La rabia enfurecida de cien mil perfectas tormentas en medio del A