Feliz ¿Navidad(c)?
Siempre me gustó hacer regalos. Mucho. Pero no como reprocidad a un acto, a otro regalo o la conmemoración de una fecha. Siempre me gustó hacer regalos por el simple hecho de hacer regalos. Y es que cuando el regalo se convierte en la expresión de un acto recíproco, en realidad pierde su significado para tomar el significado de respuesta al acto original. Por ejemplo, una boda. Hay que regalar en función del banquete, la relación con los novios, su (y tu) condición social. En fin, que menos porque te apetece que esa persona a la que quieres tenga eso que quieres para que cuando quiera te recuerde(según mi particular definición de regalo, con permiso de la RAE y W ikipedia (c)), regalas por cualquier motivo, y en consecuencia reglas sin sentido, o mejor dicho, con sentido ajeno. Por eso me molesta el consumismo desbordado que nos aborda en estas fechas. No soporto ver como se hacen las cosas sin sentido. Yo no es que sea especialmente religioso, pero si celebramos una fiesta de trad...