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Mostrando entradas de junio, 2007

Sinónimos de sinónimos

Otra torcida. Según sus cálculos no le quedarían más de cien o doscientas pulsaciones. ¡Joder!, se tuerce cada vez más. Cuando cayó la “t” todo fue igual. Ahora la “h”, y es mucho más útil de lo que parece. En cualquier caso, su preocupación mayor era que alguna que otra “p” también se torcía, muy de vez en cuando pero, tarde o temprano, su momento iba a llegar. Había que tomar medidas, tendría que empezar a buscar sinónimos para los sinónimos que ya utilizaba, o incluso inventar un nuevo lenguaje en el que algunas palabras se escribiesen sin t ni h, incluso probablemente en un futuro no muy lejano sin p. ¡Qué locura! Palabras escritas sin algunas letras. Nadie lo entendería. Algo habría que hacer, lo que fuera, para que su Hispano-Olivetti con caries le siguiera susurrando a la yema de los dedos sus mejores poemas.

En Comala comprendí...

"Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. (...)" Juan Ruflo Como bien dice mi cuñado, no es Comala un buen lugar para comprender nada. Lo que sí que es cierto es que en ocasiones necesitamos ir, sin movernos del sitio, a lugares que están un poco más lejos de todo, no demasiado, quizás ahí mismo a la vuelta de la esquina, para comprender aquello que oímos pero no quisimos escuchar; aquello que nos dijeron pero ni siquiera quisimos oír; lo que nos transmitieron sin palabras mientras veíamos pero no mirábamos; y lo que todo el mundo sabe (incluso Karl que sabe desde hace dos años siete meses tres días una hora y veinte minutos que Sarah está enamorada de él) pero nosotros no. Dice la teoría que la comunicación necesita de cinco elementos, a saber: emisor, receptor, mensaje, canal y código. Yo añado uno más, intención. En fin, espero que la noche que Guillermina me quite el ático en propiedad pueda volver, a cuenta de tres rondas, a la me

En Gredos hay...

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Cabras de monte... ...y calamarneros de aguadulce (sé que no lo parece pero el agua estaba muy próxima a su punto de congelación) Hay horteras con pañuelo... ... y chicas guapas Hay amigos... ...y chicas guapas con hortera ...y con calamarnero de agua dulce ¿He dicho ya que el agua estaba muy fría? Sí, sí Adi, lo digo por ti. No te escondas A dormir que por hoy ya tuvimos suficiente

If I knew Picasso I would buy myself a gray guitar and play

(...)Mr. Jones and me look into the future Yeah we stare at the beautiful women "She isn’t looking at you. Uh, I don't think so. She's looking at me." (...) Me compraré una guitarra gris que encordaré con las cuerdas de mi alma afinadas una a una en cada sentimiento. Y con ella volveremos a componer de la nada las viejas canciones que nos mantienen juntos en la distancia y en la cercanía, y que estrenaremos en rigurosa primicia una vez más. El mi más grave lo afinaré con sentimientos hondos, profundos, de arraigo y morriña, sentimientos que me recuerden de donde vengo. Sonará de vez en cuando estableciendo el pie para los arpegios de acordes mayores y marcando el ritmo de las canciones. El la lo afinaré con cuatrocientoscuarenta y cuatro sentimientos redondos que evoquen lo que quiero ser, dando el pie a los acordes menores que guíen el cuerpo de la canción pero que a la vez le permitan devaneos, fugas espirales y firmes golpes de mano. La cuarta cuerda estará afi

DICOTOMÍA

No me digas lo que no quiero decir. Tu aliento, cálido, cercano. No me escuches lo que no quiero escuchar. Tu abrazo, sincero, a mano. No me hagas escuchar lo que quieres que diga. Tu consejo, susurrado, en mi oído. No me hagas decir lo que quieres que escuche. Tu nuestro siempre conmigo dentro. No digas, no escucharé. No escuches, no diré. Tú nunca fuera de mi nuestro El camino se hace andando, sí. Conmigo nunca sin ti. ¡Que jodido este puto desierto! Sin ti nunca conmigo.

UNA NUEVA PUESTA DE SOL

(...)el camino se hace andando, sí, pero un desierto es un desierto(...) Un desierto es un desierto y por mucho que andes y creas ver oasis en el horizonte, al final sólo hay sol, arena y espejismos. Es encomiable que trates de luchar por encontrar un destino en medio del desierto, incluso es más encomiable todavía que trates de alcanzar ese supuesto destino, pero al final no queda más remedio que asumir que el tiempo y el esfuerzo invertidos lo son en balde, y no estamos precisamente sobrados de tiempo ni de fuerzas como para emprender gestas sin sentido. Luego, si quiero ser fiel a mi contradicción del principio de Heisenberg debo cambiar el desierto por montañas rocosas y escarpadas, mucho más complicadas de transitar, eso sí, pero que al menos nos conducirán a donde queremos. Buenas noches no, buenos días... Buenos días Príncipes de Maine, Reyes de Nueva Inglaterra, o mejor dicho, Good Morning Vietnam. Qué buen día para continuar camino, partamos pues. La mochila sobre los hombro