¿Un renglón torcido o demasiado recto?
Mi chica dice que no debería leer tanto blog, que a ver si se me va a pegar algo. En cierto sentido me hace sentir algo así como Alonso Quijano embebido en mis particulares novelas caballerescas camino de la locura, o quizás de la cordura. Si todo es relativo, si desde la tierra el que gira es el Sol, "los renglones torcidos de Dios" podíamos ser los más rectos desde algún punto de vista, aunque sea un punto de vista que tenga que ir cambiando, ¿no? Me gusta escaparme de vez en cuando a un mundo de cuerdos huyendo de este mundo en ocasiones demasiado irreal. Es más, no sólo me gusta sino que creo que lo necesito, siento que de vez en cuando necesito mirarme al espejo y decirle a ese que está al otro lado: ¡Qué bueno que viniste, loco! ¡Qué bueno que acudiste a mi llamada! ¡Qué bueno que todavía apareces, de vez en cuando, cuando me asomo! Mi chica dice que no debería leer tanto blog, el que todavía no se ha posicinado al respecto es mi perro.