No existe causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona.
El Vizconde de Bragelonne

sábado, 13 de noviembre de 2010

Cosas que importan

Después de comprobar que su mano cabe junto a la mía en el bolsillo me fijo en los detalles superfluos como el color, la talla o el precio del abrigo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Pesadilla

Dicen que una de las claves de la organización es distinguir entre lo urgente y lo importante.
Una teoría un poco más avanzada divide en cuatro las prioridades: urgente e importante, urgente no importante, importante no urgente, ni urgente ni importante. Una buena clasificación te lleva a la eficacia, a la ansiada eficiencia, te simplifica la tediosa tarea de priorizar.

Pero lo importante importa hasta que algo importa más. Y lo urgente urge aun cuando algo nuevo apremia con más ímpetu. Y algo hay que quitar de la lista. Porque si todo importa, nada tiene importancia y si todo corre prisa nada urge.

Y ahora, si tienes valor suficiente, amplia tu mente al máximo hasta contemplar tantos ámbitos de tu vida como seas capaz de abarcar y rápidamente responde, ¿qué quitaste de tu lista?, ¿qué retrasaste sempiternamente?

A mi me asustó la respuesta.




P.D.: Dedicado a H que me pidió que escribiera un relato de terror.