No existe causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona.
El Vizconde de Bragelonne

domingo, 26 de septiembre de 2010

Íntegro. Honesto. Aragonés. Español

En ocasiones las palabras se sienten tan identificadas con aquello que significan que, cuando el significado muere, mueren también ellas por dentro, y quedan vacías.

Ayer desempolvé el diccionario y fui buscando palabras por sus páginas. Encontré a "Íntegro" con la mirada perdida en el horizonte sin saber a quien mirar. "Honesto" no sabía dónde dirigirse, parecía que le hubiesen arrebatado el hogar. "Aragonés" estaba totalmente desconsolado, huérfano y llorando. "Español" me confesó, con mirada cristalina y ojos rojos, sentirse también vacío por dentro.

En ocasiones hay personas que al hablar se sienten tan escuchadas, su voz se amplifica tanto, que cuando falta el que escucha quedan mudos a voces y solo emiten gritos sordos.

Ayer al cerrar el diccionario sentí unas irrefrenables ganas de calzarme la mochila y buscar, España a dentro, a aquellos que sólo dicen la verdad, porque la muestran en sus ojos, en sus sonrisas, en sus manos, y consolarlos; y que me consolasen.

Esta noche no puedo por menos que pensar que hay palabras que nunca volverán a estar tan llenas de significado. Y que hay españoles que nunca más volveremos a ser tan escuchados.






P.D.: "Allá donde fueres haz lo que vieres" Gracias por enseñármelo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

El 23 hablamos...

Ayer le vi doblar la esquina.

La mañana del 22 de diciembre la pila del despertador tendrá que hacer un esfuerzo sobrehumano para que la aguja del minutero alcance las doce. El despertador sonará siete milisegundos más tarde de lo debido. Poco tiempo pero suficiente.

Ayer le vi doblar la esquina muy cerquita de San Ildefonso.

Un guiño de tensión totalmente fortuito hará que se le vaya la hora a la programación de la lavadora y salga más tarde de casa de lo debido. Apenas siete minutos. Poco tiempo pero suficiente.

Ayer le vi doblar la esquina muy cerquita de San Ildefonso y un frío escalofrío en el cogote me hizo saber que era él. Yo sólo tenía que introducir un pequeño guiño; apenas un leve y minúsculo cambio, justo en intensidad y preciso en tiempo, que desencadenase el efecto mariposa.

Siete veces tendrá que mover la manivela hasta que la bolita atascada quiera salir canal abajo y se cuele por los pelos delante de su legítima compañera gracias a mi intencionada influencia de ayer.

Ayer le vi doblar la esquina muy cerquita de San Ildefonso y un frío escalofrío en el cogote me hizo saber que era él e instintivamente grité "¡Eh, que este año me toca a mí! El 23 hablamos".

40021, el 23 de diciembre hablaré de nuevo con él.


lunes, 6 de septiembre de 2010

Dulce inexactitud

1. Si no p entonces no q
Siempre he escuchado (incluso he creído) que si no lees no escribes (incluso diría que podría probarlo empíricamente por aproximación, que no reducción, al absurdo).

2 Si no p entonces no q sí y solo si q entonces p
Una doble negación viene siendo lo mismo que una afirmación inversa, no es complicado inferir pues que, ya que si no lees no escribes, entonces si escribes lees.

3 Si q entonces p
Hoy he podio experimentar de una forma inequívoca que si lees tarde o temprano terminas escribiendo, lo que sea, pero escribes (publiques o no).

4Si p entonces q y si q entonces p, entonces p si y solo si q (o lo que es lo mismo q si y sólo si p). p y q son idénticos.
El álgebra no engaña y por sorprendente que parezca acabo de demostrar matemáticamente que leer y escribir son idénticos, luego escribo si y sólo si leo, y leo si y sólo si escribo.

O quizás sea que a tu lado me siento mucho mejor... Nunca terminé de entender porque las crearon exactas con lo dulces que son estas pequeñas inexactitudes tuyas.