No existe causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona.
El Vizconde de Bragelonne

domingo, 29 de marzo de 2009

Cara a cara, a cara de perro. (Dicotomía (y III))

Quisiera querer ser el que soy siendo el que quiero.
Pero al que soy le falta la parte que quiero,
y al que quiero le sobra la mitad de lo que soy.

Por más que lleno nunca rebosa y sin embargo ya tengo bastante.
(Ya dije: "Hasta dónde").
Por más que bebo nunca se acaba pero estoy eternamente sediento.

Y camino. Y miro adelante, al frente, al horizonte, bien lejos.
Y no veo más allá de mis narices. No veo más que pasado,
y pasado del pasado, e incluso pasado anterior al pasado del pasado.

Soy el que soy y soy el que quiero.
Y para que el que quiero duerma tranquilo
el que soy debe ser como el que quiero.

¡Deja de mirar, inútil, desde ese otro lado del espejo!
¡Salta y rómpelo en mil pedazos y actúa, imbécil!
Qué fácil es decirlo todo desde tu jaula de cristal.
Qué fácil susurrar al oído lo que esta bien, lo que nunca harías.
Pero si no me dejas respirar, si gritas tanto que apenas puedo oírte,
cómo quieres que quiera ser el que quiero.

¡Deja de equivocarte y escucha, necio!
¡Aparta tus ridículos miedos y piensa bien lo que te digo, cobarde!
Si no estuviera aquí atrapado, preso, anulado,
si fuera libre como tú, que sencillo sería no seguir caminos esclavos;
qué fácil ir campo a través, cruzar ríos, subir montañas, dormir al raso.

Lucha eterna, batalla campal, entre el que quiero y el que soy.
Y yo sólo soy feliz si hay paz entre el que soy y el que quiero.


P.D: Necio de mí, en ocasiones (y no pocas) me gustaría no tener la necesidad de esta reconciliación.

sábado, 28 de marzo de 2009

All of me

Resulta curioso lo importante que es el momento en el que te llegan las canciones. Según sea ese momento puede ser que el significado que tenga para ti ese tema diste mucho del que pretendía el que lo compuso; incluso del que asume la mayoría de la gente que lo escucha. Luego, con el tiempo, un mismo tema puede llegar a tener incluso distintas significaciones que, por qué no, pueden llegar a eclipsar a esa primera impresión (¿verdad?, gota de rocío). Sea como fuere, al final terminas asociando ciertos temas a momentos personales y asimilando su contenido con tu significado personal.

La canción que inspira este post llegó a mi hace cinco años en un momento muy especial. Un momento de estos que, cuando lo estás viviendo, sabes que te va a marcar y con el tiempo compruebas que realmente te ha marcado y sigue ahí. No se va como otros tantos muchos que por muy importantes que parecieran simplemente fueron castillos en el aire.



"These wounds don't seem to heal, this pain it's just too real, there's just to much that time cannot erase."

¿Sabes?, todavía me acuerdo de ti. Y no precisamente de lo mal que lo pasamos al final, sobre todo tú. Todavía me pregunto de dónde sacaste las fuezas para llevarte hasta la última molécula de oxígeno que fuiste capaz. ¿Me oíste decir: "es suficiente, descansa"? En fin, aunque ahora me traicionen los sentimientos te puedo garantizar que no es precisamente eso lo que a menudo recuerdo de ti.

Me suelo acordar de ti, y mucho, cuando tengo que explicarle a alguien algo complicado, sobre todo si son matemáticas. Sí que eras bueno en eso. Qué bien que sabías hacer sencillo lo complicado.

Me acuerdo de ti cuando tengo que tomar decisiones difíciles, y últimamente me ha tocado tomar alguna. En esos momentos rebusco en mi memoria tus palabras en situaciones parecidas como el que busca tesoros en un baúl desordenado.

Me acuerdo de ti cuando tengo que enfrentarme al del otro lado del espejo para ver si tiene mucho que decirme o por el contrario me va a dejar ir a dormir tranquilo.

Es imposible no tenerte en la memoria, aunque sólo sea por un segundo fugaz, cuando veo a Carmen y a Rocío, pero sobre todo cuando veo a Álvaro. ¿Qué no hubieras hecho tú por ese niño? y ¿qué no hiciste? Te prometo que con ellos intento estar a la altura, aunque no es sencillo, bien lo sabes. Por supuesto sigo sintiendo que en parte te traiciono cuando no soy el que sé que quiero ser.

Pero sobre todo, me acuerdo de ti cuando viajo (como el fin de semana pasado que estuve en Portugal, aunque no compré 'moqueiros'). Cuando voy al campo e inspiro aire en lo alto de una montaña, o me tumbo a la orilla de un río y siento el frescor de la hierba mojada; y si ya es en la sierra... Ni te cuento lo que añoro esas tardes de verano en la Regajera, esas escapadas al Puente del Congosto, y Alba, Alba de Tormes nunca volverá a ser lo mismo sin ti.

Porque me ensañaste a querer; porque me enseñaste a disfrutar de las cosas sencillas y naturales; porque me ensañaste a creer en las personas y en su capacidad de mejora; porque, en gran medida, intento ser quien quiero ser gracias a ti; déjame darte un beso y decirte algo que casi nunca te dije. Gracias.

miércoles, 11 de marzo de 2009

11/03-7:35

No existe, causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona. No.

Nunca más.

domingo, 8 de marzo de 2009

Un cuaderno nuevo

El 4 de marzo de 2006 montaba en el coche de Eloy, el amigo de mi amigo Héctor, para ir a una sidrería en un pueblo cerca de Donosti que organizaba la amiga de una prima de la novia de Eoly (y que terminó siendo mi pareja desde ese día los dos años siguientes), siendo plenamente inconsciente de que esa misma noche, la madrugada del 5 de marzo, estaba empezando una nueva historia, escrita en un cuaderno nuevo.

Una historia que se fue escribiendo renglón a renglón, palabra a palabra durante los dos años siguientes. Los renglones no siempre estaban rectos. Muchas palabras aparecían tachadas. Incluso se veía como cambia el color del boligrafo y el tipo de letra. Pero era nuestra historia. Unas veces fea, otras más bonita. Tenía capítulos sorprendentes con cambios inesperados (Tudela por Madrid), nuevos personajes a mitad del camino (en concreto uno de cuatro patas y mucho pelo), siempre mucha Naturaleza, y un desenlace (hace un año) anunciado; previsible por todos menos por sus protagonistas.

Este fin de semana, tres años después, en la misma sidrería, con alguno de los de entonces y otros nuevos(o no tanto), se ha escrito el punto final y he cerrado el cuaderno. Afortunadamente el desenlace tuvo su epílogo y el final ha sido bastante más dulce de lo que prometía.

Nunca creí en esto de los ciclos que se cierran y se abren, no soy seguidor de la teoría de las etapas, por eso cuando una amiga me dijo estas navidades que iba a cerrar el círculo, no entendí muy bien a que se refería. Ahora sí lo entiendo. Ahora que ya tengo listo mi bolígrafo y un cuaderno nuevo.

¿Escribimos?

martes, 3 de marzo de 2009

La Realidad

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Ya perdí la cuenta. Ya no sé cuantos dejé atrás.
Los miró y me reconozco en ellos. Me reconozco entonces y a un tiempo me siento espantósamente distante hoy.

"Buscando mi destino, viviendo en diferido, sin ser, ni oír, ni dar", una vez pensé: "Tengo que plantearme qué es lo que quiero ser. Luchar por aquello que creo justo y evitar lo que considero que no está bien".

Quince años después aquí sigo planteándome qué quiero ser y luchando por mantener lo que me gusta y por dejar de hacer aquello que considero que está mal. Teniendo que darme la vuelta de vez en cuando para esperarme; porque me dejé a mi mismo atrás. Y sorprendiéndome de vez en cuando "tumbado al sol lamiéndome la breva sin necesidad de preguntarme si vengativos dioses nos condenarán, si por Tutatis el cielo sobre nuestras cabezas caerá".

No hay mayor libertad que liberarse de uno mismo. Ni mayor condena que la autoimpuesta. ¿Quién fuera el "Uoho" Antón desbarrando con la guitarra sobre el escenario?

Entre tanto arte enlatado y pre-diseñado; entre tanto héroe de paquete de galletas y pensamiento adoctrinado; entre tanta educación mal entendida; qué bueno es poder encontrar esas pequeñas hierbas que surgen entre el asfalto; esos pequeños refugios que te recuerdan quien eres, quien fuiste, pero sobre todo quien quieres ser. Qué bueno ver (casi sentir) como todavía hay gente libre.



Con la venia, le dedico esta paja mental de miércoles por la noche al hombre invisible más saludable que nunca he conocido. Para que siga siempre "rebuscando en la memoria el rincón donde perdió la razón" y nunca lo encuentre. (...y que no falte)