No existe causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona.
El Vizconde de Bragelonne

domingo, 28 de septiembre de 2008

Lo importante está en el ¿interior?

No me preguntes por qué, pero siempre me viene a la cabeza la respuesta antes de conocer la pregunta. Y te aseguro que aunque pueda parecer un chollo, incluso un don excepcional, en realidad resulta una gran inconveniencia que me vuelve muy desdichado.

Es muy poca la gente que logra mi respeto, casi nadie me resulta mínimamente interesante. Por las respuestas que llegan a mi mente puedo adivinar las inquietudes de la persona que tengo delante y en la mayoría de los casos termino dando respuestas tópicas para salir lo antes posible de la situación porque su simplicidad, falta de principios y de sinceridad terminan por resultarme casi insoportable.

Muy de vez en cuando al fin encuentro a alguien a la altura de mis expectativas, alguien que al fin consigue despertar mi interés, y la única opción viable termina siendo evitar el contacto con esa persona porque la relación con ella termina siendo como una película fantástica de la que te cuentan el final justo antes de entrar a verla.

Ahora me encuentro en un punto desesperado, ya no soy capaz de aceptar mi realidad, de inventarme más excusas para mi mismo. Sin embargo un rayo de luz ha venido a iluminar mi oscuridad.

No es que no sea capaz de conocer las repuestas a sus preguntas, estoy seguro de que sí, es que me bloquea de tal forma los sentidos que no soy capaz de articular función cerebral alguna, a parte de las básicas.

Su mirada me absorbe, su sonrisa me completa, sus pechos me excitan, sus caderas me hacen perder la cordura, sus piernas me anulan la razón y su forma de decir mi nombre..., su forma de decir mi nombre simplemente me demuestra que vivir tiene sentido.

¿Quien dijo que lo importante está en el interior?

En el interior no hay más que preguntas con respuestas manidas, siempre las mismas. Yo, por un simple cuestión de salud mental, me quedo con el exterior.

martes, 23 de septiembre de 2008

Fine

Hace bien poco nadaq confesó el terrible pecado de no haber visto "Cinema Paradiso". Yo le hice un comentario relativo al archiconocido fin de la película, probablemente uno de los mejores que he visto. Con la ineludible condición de que (si no lo has hecho) veas primero la película y disfrutes de un rato sin duda inolvidable, he adjuntado al post el final de la película.

Evidentemente puedes ejecutarlo sin haber visto la película, pero créeme, nunca te lo perdonarás.

Dedicado al post de nadaq "Tengo secretos en el Corazón que la Razón ignora" el final de Cinema Paradiso. Simplemente sublime, una obra maestra.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Desahogo II:"There and back again, again, again..."

Recorre de arriba a abajo, rebota y resuena dentro mi cráneo un impulso eléctrico que con patente de corso circula por todas y cada una de mis ramificaciones nerviosas, creciendo, intensificándose, buscando como loco una salida, presionado una vez más aquí y allá y rebotando, rebotando, rebotando...

Gira sobre si mismo y acelera dando vueltas en mi cabeza hasta superar la velocidad de la luz, ha encontrado una oportunidad, una escapatoria. Se lanza en picado contra la séptima vértebra haciéndome echar atrás la cabeza, estirando la espina dorsal y adelantando ambos brazos, rígidos al frente, con todos los dedos en tensión... y apenas un instante más tarde, siquiera una fracción de una milésima de segundo, escapa dividido en diez para abandonar la cárcel que le retenía y vagar libre, de ion a ion, a lo largo y ancho del universo. Recorriendo en fracciones de segundo siglos luz, siendo más que estando.

Yo aprovecho su fuerza para rasgar la placenta que me envuelve, para dejar que salga todo el líquido que no me consentía respirar, vaciar mis pulmones de un golpe de tos y empezar a respirar, y a gritar con cada exhalación, gritar y gritar, y gritar más y más fuerte, y no parar de gritar y expulsar así el sufrimiento y la angustia claustrofóbica acumulados, macerados, interiorizados, gangrenados, que impulso dejó atrás en su huida, cobarde pero necesaria, espontánea pero premeditada, legítima pero alevosa.

Una vez más vuelvo a nacer, repito el truco del ave fénix, y mi propia pupila ve todo el proceso reflejado en la lágrima que se resiste a abandonar el lacrimal, al tiempo que bien cerca y con los ojos bien abiertos me observo observándome para poder ser testigo fiel de todo el proceso y así poder crear un pequeño impulso eléctrico, apenas existente, que recorra, mientras crece, todo mi cuerpo, que circule a lo ancho y largo de todas mis terminaciones nerviosas con total y absoluta patente de corso, sintiéndose cada vez más preso, más encerrado ya alimentándose de su propia angustia para crecer, intensificarse, acelerar y encontrar una salida.



sábado, 20 de septiembre de 2008

¿Cura la lo-kura?

No sé si cura o no cura,
no sé si enloquece o serena,
no sé si acaso tuviera sentido
llamar al loco insano...

¿Qué diablos digo, si ni siquiera sé si sé?

Anyway, parece que ni la blogspefera está a salvo de la lokura partutxera.

¡Con la Pampa hemos topado!

Wellcome lokos a la blogsfera... partutxeros forever.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Una vuelta más.

Así. Bien. Suficiente. Buff... ¡Dios, no me va a dar tiempo! A ver... Bien.

-¿Sí?.. No, no, no, no, no.... Escucha, escucha... ¡Caray, que me escuches! Hablamos mañana, que hoy ya he quedado y no.. Que hablamos mañana, sí te lo cuento. ¡Raquel, tía!

¡Qué pesada! Ahora sí que no llego.

...

Vale. Último vistazo. Zapatos, vestido,.. Arriba niñas, arriba, no me la vayáis a jugar esta noche. La chaqueta, que seguro que hace frío. La vedad es que queda muy bien, menos mal que ya no me acuerdo de cuánto costó. Llaves, llaves, llaves,... aquí. Billetero. Pitillera, no mejor no fumo esta noche, mejor me aguanto, bueno por si acaso fuma. Kit retoque de ultima hora. Frasquito de colonia, a ver un poquito más, uhmm, qué bien huele, seguro que lo adivina. ¡Ya está aquí el taxi!¡Mierda! Rápido, rápido. Esto, y esto. Esto también por si acaso, ya verás falta una semana y seguro que me jode la noche. Piensa positivo, piensa positivo. Ya te he oído, ya. Luces, todo apagado. Puerta. Escaleras ni de broma, ascensor, definitivamente ascensor.

-Buenas noches.
-Buenas noches.

Será cerdo. Es que no puede no mirarme a las tetas. Al menos sé que están ahí, donde deben. Chicas no me falléis. Se las da mucho de intelectual, pero a fin de cuentas es un hombre.

-Perdona. Lo siento. ¿Estás bien?
-Creo que sí. Apenas ha sido un golpe.
-¿Te ayudo a incorporarte?
-¡Ay, ay, ay, ay!
-Espera, espera. Vuelve a sentarte. Déjame ver ese tobillo.
-¿Sabes lo que haces?
-Sí, por supuesto.
-Creo que al caer lo doble mal. Hacia dentro. ¡Seré torpe!
-No, la culpa es mía por ir mirando el i-pod.
-¡Ay!
-Vaya.
-¿Algo mal? ¿Me quito la zapatilla?
-No, no te la quites. Mira, te voy a ayudar a llegar a ese banco y ahora hago una llamada para que nos recojan y te vea un médico.
-Mierda. Pues no llevo documentación encima.
-Eso no será un problema. Incorpórate despacio. Así. Venga, poco a poco, a saltitos. Muy bien. ¿Sí? ¿Marisa? Soy yo. Necesito que me mandes un coche a la entrada del Ángel Caído del Retiro, y que avises a Juanes, para que me llame al número privado. No, no me pasa nada. He tenido un pequeño incidente y he arrollado a una chica... bueno te explico mañana. Anda mándame le coche cuanto antes. Gracias.
-Vaya, muchas gracias, pero quizás preferiría...
-No te apures, no me dedico a atropellar corredoras para raptarlas luego. Vamos despacio hacia la entrada, apenas son quinientos metros. Nos recogerán allí.
-¿Sí? Juanes. Nada, tranquilo. Corriendo he atropellado a una chica en el Retiro y se ha torcido un tobillo. Sí. Creo que sí. Habrá que hacerle unas placas. Ya tengo uno de camino. Entonces vamos directamente a Diego de León. Sí. Venga allí nos vemos. Muchas gracias.
-¿Era tu médico?
-Sí, nos va a ver directamente en la clínica en la que te van a hacer las radiografías.
-Pero hoy es domingo.
-Eso no es un problema.

-No puede haber sido Juan. No.
-Mire, a veces creemos que conocemos bien a alguien y...
-¿Qué está insinuando? Conozco muy bien al padre de mis hijos y le digo que él no ha sido.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Crecimiento cristalomórfico

Busco, hurgo, escarbo, dentro de mi, hondo, más hondo, más hondo aún, pareceira que no tuviera fondo. Recavo, junto, limpio, tamizo, briznas de recuerdo y sentimiento, astillas de inteligencia y determinación, motas de valor y coherencia; apenas minúsculas estructuras cristalomórficamente perfectas de humanidad.

Sigo clavando las uñas, ya desgasté las herramientas, ya sólo me quedan las manos para seguir extrayendo, una y otra vez, y otra, y otra, sin descanso...

Me detengo.

Estoy exhausto.

El aire está corrupto, el cansancio aumenta y la entrada a la improvisada mina ya queda muy lejos, demasiado arriba. Mi minúsculo tesoro cabe en uno de mis bolsillos, en el más pequeño, pero es valioso, muy valioso.

La velocidad de crecimiento cristalomórfico de una estructura aumenta de forma exponencial ante la presencia de núcleos, apenas minúsculas estructuras cristalomórficamente perfectas, que sirvan de modelo a imitar y de primer cristal en el crecimiento.

Es sencillo, muy sencillo. Sonrío.

Ahora me dejo llevar. Escucho. Observo. Sé que tendré que dar lo mejor de mi. Sé que esta vez mi juez será exigente, le conozco, me conoce, no es de fiar. Tendré que rendir cuentas ante mi mismo. Pero sonrío. Es cuestión de tiempo y cada vez menos; exponencialmente menos.