No existe causa, creencia, motivo, tierra, país, religión, cultura, pueblo, pertenencia o pensamiento que merezca el sacrificio de la vida de otra persona.
El Vizconde de Bragelonne

jueves, 26 de abril de 2007

DON JOSÉ Y LA CLAVE DEL ÉXITO

Nos pasamos gran parte del día, viendo, escuchando y hablando de la vida, obra y milagros de gente que consideramos especial, por su esfuerzo, por su éxito, por sus logros, por sus obras, sus cuerpos... Empresarios, políticos, actores, deportistas, cantantes, gente de televisión, científicos(alguno también hay medianamente famoso) y gente, que sin ser famosa, está a nuestro alrededor y admiramos. Quien más y quien menos siempre ha envidiado algo de alguien.

Pero si nos desnudamos y comparamos gen a gen el ADN de cualquiera de ellos con el nuestro, en realidad no son tan distintos; si comparamos el entorno en el que se criaron o crecieron, en la mayoría de los casos es similar al del resto, incluso en más de un caso se podría considerar que está por debajo de la media. Tampoco me parece justo recurrir a la excusa facilona de la suerte, entre tú y yo, la suerte no existe ni la mala ni la buena. Entonces, ¿dónde está el hecho diferenciador?

¿Qué hace que Justo Gallego sea capaz de construir una catedral en Mejorada del Campo (anuncio Aquiarius para los homus mediaticus) o que Amancio Ortega haya construido el imperio de Inditiex? ¿Es que acaso Bill Gates, Einstein, Vargas Llosa o Rafa Nadal (entre los miles de nombres que podría escribir, y los cientos de miles que cada uno de nosotros podría pensar) tienen algún pacto con el diablo? ¿O acaso somos nosotros que no somos capaces de ver lo mucho que tenemos y tenemos que envidiar siempre lo de los demás? No puedo evitar que esto último me suene a excusa conformista.

Cada vez estoy más convencido que todo a fin de cuentas se reduce a una cuestión de actitud. "El 10% de mi situación se debe a las cosas que me ocurren, el 90% restante es responsabilidad de cómo reacciono ante ellas" Lo demás son excusas. No quiero, ni con mucho, negar el principio del maestro don José. Creo que no se puede definir una persona sin su circunstancia, lo que digo, y don José también iba por este camino, es que la clave en la relación persona-circunstancia es que no es estática sino dinámica y entender esto bien es lo que mejor nos puede conducir al éxito. O quizás no.

Peléate con tu circunstancia, cambiala, amala, reconstruyela, compartela, alejala de ti, acercala más de lo que nadie estuvo, publicala, escondela, lavala con o sin centrifugado, dale de comer, hazle el amor, vendela o comprate una nueva, haz lo que te de la gana con ella, pero haz algo. Por que no hacer nada, al fin es hacer algo, perder el tiempo.

martes, 24 de abril de 2007

MUCHO MIEDO Y POCA VERGÜENZA

Hoy puedo decir que he experimentado el placer de ver aferrarse a la vida. He visto, en unos ojos enormes y algo enfermos el ansia por seguir viviendo a costa de lo que fuera necesario. Y no hace falta ponerse bucólico por todo esto. No se trata de la niña aquella a la que un fotógrafo inmortalizó muriéndose de hambre junto a un buitre al acecho (hecho que le valió el pulitzer o algo así). El mismo fotógrafo reconoció que no habían hecho nada por salvar la vida de aquella niña más allá de espantar al buitre; eso hubiera significado traspasar la barrera de los sentimientos y no le hubiera permitido realizar su realmente duro trabajo. Al poco de recibir el premio se suicidó, quizás harto de no poder responder una y otra vez a la misma pregunta.

Pues no, no es para tanto mi caso. Ciñámonos a los hechos. Una vulgar minina de apenas tres o cuatro semanas, sin raza reconocida, ni valor en el mercado animal; vamos vulgar, vulgar, de las que mueren a patadas todos los días; fue abandonada ayer a la puerta de la clínica donde trabaja mi chica. Mi chica, que para esto de los animales es muy veterinaria ella, la ha traído provisionalmente a casa. No han tardado ni tres minutos en responder a un anuncio que hemos publicado en Internet para que la adoptaran.

Siempre que tenemos que enfrentarnos a decisiones importantes es cuando más se pone a prueba nuestro valor; pero no sólo eso, sino que también se pone a prueba nuestra caradura. De tal forma que la cantidad de valor se muestra inversamente proporcional a la caradura que somos capaces de mostrarnos a nosotros mismos. Así detrás de excusas del tipo: yo no puedo, es mucho riesgo, es demasiado para mi... no sólo se encuentra una gran cantidad de miedo, sino que a penas podemos encontrar trazas de vergüenza; porque de cara al público todos somos muy buenas personas, pero las acciones que al final nos terminan por definir son aquellas de las que no tenemos que rendirle cuentas a nadie.

Volvamos a lo importante, hoy he tenido la gran fortuna de ver reflejado en unos ojos enormes y algo enfermos las ganas de aferrarse a la vida de una vulgar minina que luchaba por desencajar la mandíbula en cada bocado que le pegaba a una especie de paté para gatos. Y he visto como mi perro, un cachorro de apenas siete meses, se volvía loco por lamerla de arriba abajo y no le quitaba ojo cuando no le dejaba acercase a ella; mirándome de lado y diciendo "a mi no me asusta la responsabilidad de cuidarla y me daría mucha vergüenza que por no hacer nada algo le ocurriese".

domingo, 22 de abril de 2007

¡QUÉ GRANDE ES EL OCÉANO!... ¡QUÉ PEQUEÑO COMPARADO CON MI IGNORANCIA!

Una vez más, andaba yo por la red en busca de letras de canciones, letras que intuyo que dicen algo, porque no las entiendo, pero que a pesar de mostrarse en idiomas que no hablo, hablan lo suficientemente claro como para que quiera comprenderlas (y más en este caso concreto, qué voz, no deja lugar a dudas, qué seguridad, admirable).

Bueno que andaba yo en busca de una letra, al igual que ayer, y de nuevo un blog me dio la letra, la traducción e incluso su sentido. Y para mí que hasta ayer, eso de los blogs no era más que algo raro que hace esa gente rara que hace cosas por Internet. Desde luego a prepotente pocos me ganan, pero ha ignorante tampoco tengo rival. Gracias Laura por la letra, la traducción, tú significado de la misma y por hacerme intuir alguno de esos milagros de la comunicación que permiten estos blogs (¡y tú dices que has llegado a llenar uno? Tremendo. Aunque lo más increíble es que estoy convencido de que ni con mucho serás la única). En cualquier caso gracias.

Durante un tiempo me estuve preguntando si es cierto aquello de que perdemos 21 gramos justo en el momento de la muerte, y si es así, ¿qué mejor definición puede haber de instante? Porque eso debe ser algo inmediato, no debe durar ni medio micro segundo, es el paso entre el ahora y el luego, es un muy buen contexto para definir un instante, al menos yo así lo creo. Aunque quizás haya uno mejor... ¿O no es verdad que es un instante lo que tardamos en decidir que basta ya, que ya tenemos suficiente?. Para cinéfilos: hoy he creído que tenía suficiente y he dicho "hasta dónde". Y prometo que no me ha llevado más de un instante decidirlo.

Por cierto la canción es "Je ne regrette rien". Edith piaf está muy de moda hoy en día y yo soy un muy buen ejemplo de "Homus Mediaticus" (permítaseme el latinajo)

sábado, 21 de abril de 2007

TODO TIENE UN COMIENZO... INCLUSO ESTA CONTINUACIÓN

¿Por qué?
Porque he leído uno, me ha gustado la idea, he comenzado a darle vueltas a la pelota y he pensado "He aquí una buena ocasión para comenzar "A Veces III"".
Ésta podría ser una buena razón aunque a mi hermano K estoy seguro que le gustaría más otra del tipo "por que quiero expresar mi arte en un lugar sin barreras..." En fin, cualquiera de las dos es válida.
Por ser la primera entrada, y sin que sirva de precedente, un acercamiento a las definiciones personales de los términos que dan título al blog
  • Personas: De todo lo que nos rodea aquello que da sentido en mayor medida a nuestra propia existencia.
  • Mitos: Seres admirables, no siempre reales, que hacen grandes proezas como vivir día a día.
  • A Veces: Diario que comecé a escribir hace doce años y que se titula A Veces porque no le encontré sentido a llamar diario a un cuaderno en el que sólo escribía a veces.